DE VOLUNTARIA EN VIETNAM. 1ªPARTE

Con el fin de las Navidades, tocamos de nuevo el suelo,  intentamos centrarnos y parece que por fin, sabemos a qué día estamos. Atrás quedan los excesos, las reuniones familiares, decimos adiós a los turrones y le damos la bienvenida a los nuevos propósitos para el año nuevo.

Todavía ando un tanto despistada con tanta ida y venida, pero hoy, simplemente me escucho y me dejo sentir…Con un folio en blanco me he sentado a escribir y me vienen cientos de pensamientos alborotados por la infinidad de recuerdos, pero entre ellos se posicionan los de un viaje en concreto.

Voy a intentar plasmarlos y contaros una HISTORIA, la historia, de la experiencia viajera más enriquecedora, intensa y abrumadora de mi vida. En este viaje no hay lujos, ni jacuzzis, ni comidas de 7 tenedores. En su lugar, doy paso a mi SER viajero en estado puro.

Hoy, narraré, mi mes y medio de aventura y voluntariado en VIETNAM. 

————————————————-

Hay momentos en la vida, que necesitamos un paréntesis, parar el ritmo frenético que no nos deja avanzar y nos vuelve autómatas,  y esto, a la larga,  en cierto modo nos bloquea y pasa factura. Podríamos seguir igual, un día tras otro, sin escuchar a nuestro verdadero SER, dejando actuar al YO terrenal campar a sus anchas.

Y de pronto un día, me paro, me escucho y actúo. Doy GRACIAS por haber sido, lo que algunos pueden considerar egoísta y dedicarme un tiempo en exclusiva para mi. Dejar de lado la rutina, familia, amigos y pareja y dejarme llevar en una aventura en solitario, sin más expectativas que las de tratar de encontrarse a uno mismo.

Siendo sincera, a mí me ocurrió, y VIETNAM, no fue un viaje sin más, sino que  resultó ser, un punto de inflexión en mi vida.

Con el destino no dudé, VIETNAM, sin conocerlo me atraía desde siempre, algo había en él que llamaba poderosamente mi atención y luego, resultó ser, amor a primera vista.

mapa vietnam worldtravelersoul.com

Empecé a buscar alguna ONG que encajara con lo que buscaba, realmente me daba lo mismo el qué hacer, mi objetivo era ayudar, ofrecer mi tiempo a quien pudiera necesitarlo. Descarté opciones por parecer aquello que fuesen vacaciones a “tutiplén” con “excursiones a orfanatos” y encima carísimo….En fin, sin comentarios. Quien en algún momento se ha planteado ser voluntario en el extranjero, sabe muy bien de lo que hablo. Y la tarea de encontrar una buena ONG es complicada.

Finalmente y tras indagar mucho por la red, la encontré, se trata de una ONG pequeñita, regentada por Terry, un hombre australiano que trabaja duro en colaboración con la población local vietnamita. Me puse directamente en contacto con él vía e-mail, respondió a todas mis dudas rápidamente, me presentó los proyectos que tenía en marcha y me dijo muy sabiamente:

“Silvia, indícame por preferencia los proyectos en los que te gustaría colaborar, simplemente basándote en lo que realmente sientes que estarás más cómoda y valorando tus cualidades”.

Esto es básico, ya que por ejemplo puedes decir que quieres ayudar en lo que sea, y te pongan en un centro con niños con grandes minusvalías y te supere la situación.

Yo lo tuve claro, me apasionan los niños, jugar con ellos, y además siempre he tenido vocación de profesora, así que encontré el proyecto perfecto: un orfanato con 67 niños desde 3 meses hasta 16 años que requerían voluntarios dispuestos a ayudar en las tareas domésticas, jugar y cuidar a los niños y dar clases de inglés básico.

Teniendo el proyecto elegido, sólo quedaba reservar los billetes de avión y prepararse para la aventura. Todo fue muy deprisa, ultimar preparativos, aguantar unos cuantos comentarios de “estas loca”, “irte sola”, “¿Vietnam?“, “no te vale con ayudar aquí”…bla, bla, bla, bla, bla…por aquí me entra y por aquí me sale, lo siento, pero cuando se tienen las cosas tan, tan, claras, no hay marcha atrás.

Y llegó el día: 28 de Agosto de 2011.

Aquí estoy, reclinada sobre la ventana del avión rumbo a Vietnam, todavía con un nudo en la garganta al recordar la cara de preocupación de mis padres  con el último adiós. Un hijo, es un hijo, lo sé. Con mi marido es diferente, me conoce bien, acepta mis inquietudes y decisiones con respeto y admiración. Y además, dentro de un mes vendrá a Vietnam y recorreremos a nuestro aire el país de Sur a Norte en plan mochileros, así que ese pensamiento me hace vibrar de emoción. Pero no nos adelantemos, mi historia en esta aventura en solitario ya ha empezado, y es ahora, en este preciso instante, sobrevolando ya, la mitad del mundo.

Leo, me duermo, como algo, me vuelvo a dormir, intento centrarme en la película, paseo, escribo… ¡Por fin! parece que ya estamos llegando. Después de unas 14 horas desde que salí de Valencia, tocamos suelo vietnamita. Estoy en Ho Chi Minh City.

Recojo mi mochila de la cinta, enciendo mi móvil, mensaje a la familia de que he llegado y me dirijo a la salida, golpe de calor, húmedo y pegajoso,  gente alborotada a la salida, me centro en intentar leer mi nombre en algún cartelito de las decenas que hay. ¡Sí! Allí está, Thu, con su amplia sonrisa, una chica vietnamita voluntaria de la ONG.

Me da la bienvenida con un perfecto inglés, y me explica que iremos a un Hostel en la ciudad para pasar la noche, y ya mañana temprano, me acompañará al orfanato, donde me quedaré allí durante un mes.

Cogemos un autobús, se nos pega un chico japonés totalmente perdido que quiere llegar al centro, mi nueva amiga vietnamita, le ofrece su ayuda, la veo muy desenvuelta. Con los ojos bien abiertos, no quiero perderme detalle de donde estoy, pero son tantos estímulos y sensaciones que pierdo totalmente la noción del tiempo y ando un tanto desorientada, a esto también le ayuda mi queridísimo jet lag, que ya está haciéndose notar, pero hay que hacer un esfuerzo, y adaptarse. Todavía queda día… Es hora de cenar, y Thu me lleva a tomar mi primera PHO, la sopa vietnamita por excelencia. ¡Deliciosa! La acompañamos con un riquísimo batido de frutas tropicales. Por cierto, el japonés sigue pegado a nosotras, no habla mucho, pero ahí está, sentado a nuestro lado haciéndose fotos…

Instantánea en el avión, primera Pho en compañía de Thu, voluntaria vietnamita y un japonés acoplado. Escribiendo la primera noche desde el hostel en Ho Chi Minh City.

Instantánea en el avión, primera Pho en compañía de Thu, voluntaria vietnamita y un japonés acoplado. Escribiendo la primera noche desde el hostel en Ho Chi Minh City.

Con el estómago asentado, nos dirigimos al hostel (una casa de huéspedes muy familiar, de tan solo 4 habitaciones más las suyas donde vive la propia familia al completo, incluida la abuela), por un precio de 6€ la noche, tengo; habitación y baño privado con internet incluido. Dejo la mochila, y nos vamos a dar un paseo. Thu se esfuerza por introducirme a la cultura vietnamita, me enseña también algunas palabras básicas en su idioma, aún logro hacerme algún pequeño apunte, después de un par de horas, damos por finiquitado el día. Quedamos mañana a las 8 para desayunar.

Me subo a mi habitación, me ducho y me acuesto. ¡Vaya por Dios! La descompensación horaria es total, vueltas y más vueltas, oigo música en la calle, me asomo al balcón, parece ser que hay mucha marcha en esta zona de la ciudad, estoy en “Bui vien Street, in District 1” la calle de los backpackers por excelencia, si alguien conoce esta zona, ya se sabe que el ambiente es impresionante. Luces y más luces, música y terrazas llenas de “guiris” mezclados con vietnamitas…¿pero qué hora es? Es la 1 de la madrugada hora local… pero ¡es Domingo! ¿Aquí no duerme la gente o qué? Me doy cuenta que las paredes casi tan finas como un papel no ayudan. Me vuelvo a la cama, e intento cerrar los ojos, no hay manera, ¿pero cuántas horas llevaré despierta? uffff… si cuenta desde que me levanté, suman ya 27 horas… ¡Madre mía! Es inevitable, miro el reloj del móvil y calculo, ya son las 9 de la mañana en España, me conecto al skipe, es tanta la emoción que necesito soltarla.

Me ha venido bien el rato de conversación.

Por fin, me vence el cansancio y me duermo.

Suena el despertador, ¡noooooo! Ahora que estaba tan a gustito durmiendo profundamente… otra ducha, me arreglo y ¡lista para mi primer día!

Bajo a la recepción, la señora me saluda con una sonrisa, no habla apenas inglés, y me invita a sentarme, en eso que entra Thu por la puerta.

—¡Buenos días! ¿Vamos a desayunar?

—Síiii!, «me muero por un café» pienso.

Damos una vuelta por la zona, me indica donde está el mercado, el banco y lo más importante: Cómo cruzar la calle en pleno centro de Ho Chi Minh City. Jejejeje. ¿Locura? No, lo siguiente. Lección número 1 para aprender el arte de cruzar la calle: Primero te paras, rezas lo que sepas, fijas tu objetivo (miras al frente la acera por donde quieres seguir) y a paso decidido caminas, importante no pararse nunca ni acelerar el paso, las motos te esquivarán, son expertos en ello. Tú, con mucha fe, céntrate en seguir caminando hasta cruzar la calle….Reconozco que esta primera vez iba cogida de la mano de Thu y pegué algún gritito que otro…jejeje

Os dejo este video de You tube para que os hagáis una idea:

http://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&v=V8WUZCXAi2g

Miles de motos por todas partes, ruido y más ruido, parece que se comunican con el pito de las motos… cualquier cosa la cargan en la moto, puedes ver a uno a dos, a tres o a la familia entera con sus 3 hijos en el mismo vehículo…

Paramos en un puestecito de la calle, pide dos bocatas y 2 zumos. Me lleva a un parque, y de pronto, silencio, incluso se oye algún pajarito… ufff menos mal, un remanso de paz después de la locura de hace 5 minutos. Es temprano, y presencio una escena típica de Asia, una veintena de ancianos practicando Taichí en el parque. Me quedo embobada admirando su flexibilidad.

No es un una manifestación, es una calle un día cualquiera en Ho Chi Minh. Taichí en el parque.

No es un una manifestación, es una calle un día cualquiera en Ho Chi Minh. Taichí en el parque.

—¿Dónde está el orfanato? Le pregunto.

—Tenemos que coger un taxi y acordar el precio, recuérdalo para cuando vayas sola. Está a una hora aproximadamente de aquí. Yo te acompaño hoy, te explico lo básico y ya cualquier cosa te pones en contacto conmigo.

Dicho y hecho. Estamos subidas en el coche que nos llevará hasta el orfanato, estoy muy emocionada a la vez que mis sentidos están totalmente abiertos.

Poco a poco me doy cuenta del cambio de escenario, lo único que no cambia es la cantidad de motos que llenan las calles. Estamos entrando como en un barrio, claro está, bastante pobre. Para el taxi en mitad de la calle. Y Thu le asiente con la cabeza.

­­—Hemos llegado, allí, al final del callejón está el orfanato. Me dice señalándome hacia el fondo.

Estoy expectante, nerviosa pero feliz de estar donde estoy. Es lunes y son las 11 de la mañana, entramos al orfanato, lo primero que veo es que se quita los zapatos, por supuesto, hago lo mismo. Viene la directora del centro a darme la bienvenida, con una sonrisa y nos damos la mano. Me presentan a otras 3 mujeres que están internas allí, sonrío, pero yo, sólo tengo ojos para los niños, que están al fondo jugando solos. Por el momento veo a un grupito de 7 u 8 niños y niñas de no más de 4 años, y 4 bebés de entre 4 y 9 meses.

Callejón del orfanato, litera donde duermo y vistas desde mi habitación.

Callejón del orfanato, litera donde duermo y vistas desde mi habitación.

Thu me acompaña a lo que será mi habitación y dejo la mochila. Me dice que estaré sola, que no hay más voluntarios durante mi estancia.  Puedo ver que hay una litera, pero no hay colchones, en su lugar, hay como unas esterillas blanditas. Hay un aseo dentro de la habitación, lo miro de reojo, me ha parecido ver que no hay pila, ni tampoco espejo, ni plato de ducha… hay un wc y una manguerita…entiendo que con la manguerita tendré que hacerlo todo…jejeje. Seguimos, me muestra la clase y la biblioteca, donde por las tardes daré clases de inglés a los niños de entre 10 y 14 años. La verdad que está muy bien habilitada. Eso sí, el calor es sofocante, estamos sudando como pollos.

Terminamos de ver las instalaciones rápidamente y bajamos a la cocina donde están las mujeres con varios niños y un chico aparentemente con rasgos indios que antes no estaba comiendo una fruta enorme, de unos 30cm que no había visto en la vida. Me invitan a sentarme y me dan un cachito de “durian”, que así se llama la fruta, de pronto me viene un olor entre calcetín sucio y animal putrefacto  que me quedo a cuadros… pero es su primer ofrecimiento, así que, me lo trago, en boca no es tan desagradable como lo es olfativamente, pero vaya con la frutita de los cojones, no sé si es una broma o es que es así. ¿cómo puede oler una fruta a calcetín sudado? ¡¡Buagggg!! Casi vomito, pero sigo aguantando el tipo. Os juro que no soy para nada asquerosa con la comida y siempre lo pruebo todo, pero vaya con la frutita esta, jejeje. Me doy cuenta que ellas se lo comen con gusto, y me ofrecen más, con una sonrisa, les hago indicar que suficiente. (Algún día escribiré un post sobre esta fruta, por ser la fruta más apestosa del mundo).

Thu se despide de mi, y me deja allí, sola ante la situación y sin nadie que hable inglés, sólo vietnamita… así que me quedo observando, no sé muy bien qué hacer, no tengo instrucciones, tan solo que por las tardes de 3 a 5, tengo que dar clases de inglés.

Calle cercana al orfanato, yo jugando con los bebes.

Calle cercana al orfanato, yo jugando con los bebes.

Me levanto y me acerco a los niños, y de pronto, se enganchan a mi como si estuvieran esperándome. Desde el primer segundo hubo magia, no llegan a los 4 años, así que nos entendemos con el idioma universal, no paramos de jugar, llevamos hora y media juntos y ya nos vamos conociendo. Los bebés más pequeños son un encanto, hay 4, los dos machotes de 7 y 8 meses, el pequeño “old man” de 13 meses (apodado así por su cara de niño mayor) y la pequeña Cat, de 5 meses, que por el momento sólo duerme, parece una muñequita. A los niños los veo sanos físicamente y bien cuidados. Eso sí, aquí no hay cunas, ni nada por el estilo, están siempre en el suelo. Las ropas que llevan son muy viejas y con algún roto que otro.

De pronto empiezan a llegar niños y más niños de todas las edades, ¡madre mía! Esto es un caos, ahora sí que están todos, 67 niños y niñas para un total de 4 mujeres internas y yo como voluntaria. ¡Esto es de locos! Pero en mitad del caos producido por la vivacidad de los niños, tienen sus reglas. Y veo como muchos niños ponen la mesa y se hacen cargo de los pequeños para ayudarles con la cena.

Arroz blanco por una parte y un caldito con verduras. «La verdad que súper natural y huele bastante bien­­­» pienso.

Otro grupo veo que se ducha y cambian de ropa. Algunos suben a hacer deberes, otros juegan sin más, y alguno que otro lo veo absorto en una esquina sin hablar. Voy viendo que cada uno tiene una tarea asignada, si no fuese así, sería imposible.

Mi postura, por el momento es la de observar e intentar ayudar. Los más mayores se atreven a preguntarme cosas básicas en inglés, les veo muy interesados. Y me sorprende cómo algunos niños sin más se acercan y me abrazan. Les correspondo con un cálido abrazo, me nace así. Me derrumbo por momentos, pero me mantengo, son demasiadas emociones juntas. Difíciles de expresar.

Veo de nuevo al chico que parece indio de antes entrar por la puerta, y ¡Aleluya! Habla inglés…¡Bien!

Le hago un interrogatorio de tercer grado, jejeje. Estoy tan perdida y  veo que él se maneja con soltura. Ahora lo entiendo. El chico se llama Victor, es un voluntario nacido en Singapur residente en Australia que estuvo hace un año, un mes allí, y ahora estaba de vacaciones con unos amigos por Vietnam y me confesó que no pudo reprimirse y se ha venido una semana para volver a estar con los niños mientras sus amigos seguían la ruta por Vietnam. Se nota que los niños le tienen un gran cariño.

Toca nuestro turno, nos sentamos en una mesa redonda las 3 internas, la directora, Victor y yo. Veo que empiezan a rezar, les imito, miro de reojo a Victor y me asiente con una sonrisa. Dan gracias y me sirven un plato. Después de la cena, recoger mesas y ayudar con la limpieza. Es hora de prepararse para dormir. En el mismo espacio donde se juega, han sacado unas colchonetas finitas y a modo de sardinitas, se van colocando uno al lado de otro para dormir. En esta zona veo que van a dormir 2 de las internas y los niños pequeños junto con los bebés.

Ayudo a dar biberones, cambiar pañales y acunarlos en mis brazos para que se duerman. Poco a poco va reinando el silencio.

Instantáneas en el orfanato.

Instantáneas en el orfanato.

Me hacen un gesto indicándome que suba a dormir. Subo las escaleras hacia mi habitación, antes paso por otras dos estancias, la de los niños más mayores (de unos 7 años a 14) y la de las niñas (rondando las mismas edades). Al asomarme, muchos de los peques (y sorprendentemente los no tan peques) vienen a mi, me abrazan, noto su requerimiento de cariño, intento darles todo mi amor, ¿será por abrazos? finalmente,  me despido con un beso al aire diciéndoles: “Good night boys”, me corresponden con un “Good night teacher” al unísono.

En la habitación contigua, está la de las chicas, les deseo buenas noches y las manifestaciones de cariño van a la par con las de los niños. Cogiendo aire y con una gran madeja de sentimientos me subo a mi habitación. Estoy exhausta, la verdad.

Demasiadas vivencias para un solo día. Es hora de reflexionar, ducharme (aquí me ducho de 2  a 3 veces al día, el calor es asfixiante) y dormir.

Me acuesto, esto está bastante duro y hace mucho calor. Pero me avisaron que no abriera la ventana por los insectos. Yo me acabo de embadurnar con repelente de mosquitos extra fuerte por si acaso. Hay un ventilador, así que lo enciendo e intento dormir. Me cuesta coger el sueño… pero finalmente caigo rendida.

De repente y con un sobresalto me despierto, son las 3 de la mañana y sin más me invaden todos los miedos y preguntas sin respuestas que tenía acumulados durante estos dos días, me estoy dando cuenta por fin de donde estoy, necesito hablar con alguien. Cojo mi móvil y sin más, llamo a mi marido que me contesta asustado: con una vocecita en mitad del silencio de la noche, le voy contando mis sentimientos y entre lloros consigo desahogarme. De nuevo, me duermo.

Amanece un nuevo día, no hay cortinas, ni persianas, así que el sol es mi despertador natural. No os lo podéis imaginar, me levanto rodeada de bichitos muertos (menos mal que están muertos) … ¡uaaaaa! ¡qué sensación de asquito! ¿dónde estaban los muy mamones? ¡bendito repelente que no me ha picado ninguno! Uffffffffffff… Aquí hace falta limpieza…

Me ducho (de nuevo) y bajo al comedor, un nuevo día comienza, ¿y cómo? Con las sonrisas de los niños que vienen corriendo a abrazarme.

CONTINUARÁ…

Fotos varias de mis niños del orfanato.

Fotos varias de mis niños del orfanato.

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33 pensamientos en “DE VOLUNTARIA EN VIETNAM. 1ªPARTE

    • Buenos días!
      gracias por leerme, tal cual lo sentía, intento plasmarlo, aunque me es difícil encontrar las palabras para tantos sentimientos.
      Que tengas un buen día!
      Silvia

  1. COMENTARIOS FACEBOOK:

    Aline Goudenhooft-Filère:
    Hola Silvia, muy interesante Con mi marido, tenemos ganas de ir a Vietnam dentro de 1 año y visitar Les Enfants du Dragon, así que estamos pensando a lo que podemos hacer para los niños. Por eso, me interesa descubrir lo que los demás voluntarios ya han hecho ahí, para tener ideas. Voy a leer tu blog con mucha atención, gracias por tu experiencia

    —————————————-
    Hola Aline Goudenhooft-Filère! tuve ocasión de conocer a Marc de Les Enfants du Dragon, su orfanato esta cerquita del que estuve yo. Marc es una gran persona, se preocupó por explicarme muchas de los temas “burocráticos” y situaciones personales de los niños. Seguro que será toda una experiencia. Cualquier cosa, de verdad, no dudes en preguntar.

  2. Gracias Silvia por compartir con nosotros tan emocionante experiencia, espero q se animen mas personas como tu a colaborar con tanto amor con los niños necesitados

    • Hola Elsa!!
      Gracias a tí por leerme. Estoy contigo, ójala hubieran más voluntarios, la verdad que reconozco que es complicado el irse hasta allí, pero si alguien siente que debe hacerlo, si se quiere, se puede.
      saludos!!!

  3. Me encanta leerte antes de irme a dormir, parece que este yo alli contigo contemplando todo! Estoy esperando ansiosa mas 🙂
    Saludos!!
    Jessy 🙂

  4. Hola Silvia q tal? re linda tu historia y poder hacer lo que uno siente de corazon… yo stoy buscando por la red ONG y Orfanatos, como te paso a ti, yo en este momento ya estoy en un punto indignate, quiero colaborar ya q vamos de viaje con mi novia por 3 meses y no encuentro muchas cosas que no pidan dinero, y queremos colaborar por el hecho de nos gustan los niños, poder ayudarlos, nos gustaria colaborar y hacer algo mas productivo que sea poner dinero, verlo y sentir que hemos puesto nuestro granito de arena y hacer lo posible por ayudar… es posible poder contactar con esa ONG o que nos recomiendes alguna? desde ya muchisimas gracias, estariamos muy agradecidos!

    Mauri&Gema : )

    • Hola Mauri&Gema!
      Me alegro que estéis pensando en ir como voluntarios, os busco el enlace y os pongo en contacto con Terry, el fundador y organizador de la ong. Todas valen dinero, se entiende porque por desgracia hace falta dinero para los costes de mantenimiento y organización , pero hay muchas que se pasan. Con esta te aseguro que todo es íntegro para los proyectos, no se lucran. Saludos!!!!

      • Hola Silvia! Gracias por compartir tu experiencia. Como bien dices, conseguir una ONG fiable donde se trabaje bien y de corazón es una ardua tarea. El año pasado estuve de voluntaria en Nepal y ahora estoy buscando proyectos por Vietnam, ¿sería posible que me dieras el contacto de la ONG donde lo hiciste tú o de alguna otra que sepas que funciona bien?. ¡Mil gracias! Un abrazo

      • Hola Nadia!! Gracias por tu comentario.
        Claro que sí, te puedo poner en contacto sin intermediarios con el director de la ONG en Vietnam. Te paso la web, le pegas un vistazo y si ves que te cuadra con lo que buscas, me lo dices y te pongo en contacto con él, o le puedo decir que le contactarás. Ya me dices!! Por cierto, Nepal, es uno de mis “pendientes”, me lo dejo para cuando mi hija tenga unos 6 o 7 años y así poder ir con ella.
        saludos!!!

  5. Hola! Soy Irene, y he estado leyendo tu experiencia y me parece súper interesante. Yo estoy buscando una ONG para ir de voluntaria con niños en Vietnam durante el verano de 2015, ya que durante este año ya he ido un mes a cuidar niñas en una casa de acogida de Nepal, y fue una de las mejores experiencias que he vivido nunca. ¿Me podrías poner en contacto con Terry, el chico de la ONG con la que fuíste tú? Muchísimas gracias! Un saludo.

    • Hola Irene!
      Gracias por escribir, me alegro que te gustara, para mi también fue una de las mejores experiencias de mi vida,
      La web de la ONG en Vietnam es la siguiente:http://www.vietnamvolunteer.org/
      ahí puedes encontrar el mail que lo leerá directamente Terry. Por cierto, si te apetece compartir tu experiencia en Nepal podrías escribir un relato, seguro que sería super interesante. Tengo un apartado de posts amigos. Bueno, y cualquier cosita, me dices! por cierto, puedes decirle a Terry que te he dado yo su contacto. Es una persona con un corazón enorme y están realizando una gran labor. Y me alegro que sigan habiendo personas como tu, que siguen dedicando su tiempo como voluntarios.
      un saludo!!!!!

  6. Quiero hacer voluntariado, leer esto me motivo mas. Puedes ayudarme a contactar las mismas personas que te apoyaron. Saludos me llamo juan

  7. Hola Silvia! Me ha gustado mucho tu relato y comparto algunas de las experiencias, aunque por otros lados del mundo.Este será mi tercer año en el que quiero dedicar parte de mis vacaciones a conocer el mundo desde dentro del país, y este año, después de Kenya y Perú toca Vietnam. Viajo con una amiga y nos está costando encontrar proyectos que visitar y con los que colaborar unos días, ¿crees que sería posible pasar una semana o así en el proyecto? ¿Nos podrías poner en contacto con la ong?

    Saludos Eguzkiñe

    • Buenas Eguzkiñe! He estado de viaje, por eso he tardado unos días en responder. Me alegra escuchar tus palabras, ya verás, Vietnam es impresionante y muy sorprendente. Y muy fácil de viajar por libre, tengo un post de viajar de mochileros por Vietnam, si seleccionas en destino, VIETNAM, lo puedes ver. Te paso la web de la ONG con la que fui, y así puedes ver los proyectos que están ahora en marcha. Normalmente son 2 o 3 semanas mínimos, pero míralo bien. http://www.vietnamvolunteer.org cualquier cosa, me dices, ok??? suerte y muy buen viaje, si os apetece, siempre hay un hueco en mi blog para experiencias de otros viajeros en el apartado de posts invitados. Un abrazo

  8. hola Silvia !!!!
    Me ha encantado leerte … En menos de un Mes me voy de VIAJE con mi mejor amiga y pasare mas de tres semanas en Vietnam .
    He disfrutado con tu historia pero me gustaria tener mas information del sitio para poder contactar con Ellos

    Espero tu respuesta !!!
    Un beso y Gracias

  9. Hola Silvia!
    Me voy tres meses al sudeste asiático y buscando información sobre posibles voluntariados he encontrado tu blog. He entrado en la web que indicas y mirándola un poco por encima he visto que son como programas de voluntariado de pago. Por lo que cuentas en tu experiencia no me cuadra mucho. PUede ser que hayan cambiado la web en estos años y sea otra organización? Estoy buscando alguna organización local y sencilla en la que ayudar pero que no sea tipo “programa de voluntarios” o “vacaciones solidarias”. Vamos, que no tengamos que pagar por la gestión del voluntariado. Corrígeme si he contrastado mal la información. Muchísimas gracias por adelantado.

    Un saludo

    Paula

  10. Hola como se llama la ong? Podrias acercarme su contacto tengo la misma inquietud que comentas en tu articulo y creo que puedo ser de ayuda ahora qie tengo unos meses para ayudar y no oensar en nada mas. Gracias

  11. Buenas noches Silvia, he leído tu experiencia y es justo lo que estoy buscando. ¿Me podrías poner en contacto con la persona encargada del orfanato? Si no es mucho pedir, ¿me podrías enviar tu correo para preguntarte algunas cosas sobre el voluntariado? Un saludo y gracias.

  12. Hola Silvia!
    Que linda experiencia! Con mi novio estamos en Tailandia y queremos hacer un alto en Vietnam, nos llama mucho la atención esta experiencia de voluntariado.
    Crees que la podamos hacer en pareja? Nos podrías poner en contacto con la persona con la que trabajaste?

    Mil gracias
    Daniela

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